En una de las regiones más áridas y frías de la India, enormes montañas de hielo aparecen cada invierno junto a pequeñas comunidades agrícolas.

No son formaciones naturales ni esculturas construidas únicamente para atraer turistas.

Son depósitos de agua congelada creados por personas, diseñados para derretirse lentamente cuando los campos necesitan riego.

Detrás de esta innovadora solución se encuentra el ingeniero indio Sonam Wangchuk, quien desarrolló un sistema conocido como Ice Stupa, capaz de almacenar agua durante los meses más fríos y aprovecharla en primavera.

La idea comenzó a tomar forma en 2013 y se convirtió en uno de los ejemplos más conocidos de ingeniería adaptada a las condiciones del Himalaya.

¿Dónde se construyen estas montañas de hielo?

El proyecto nació en Ladakh, una región montañosa del norte de la India.

Aunque está rodeada de impresionantes cumbres nevadas, gran parte de Ladakh es un desierto frío.

Esto significa que recibe muy pocas precipitaciones y experimenta temperaturas extremadamente bajas durante el invierno.

Sus habitantes dependen en buena medida del agua procedente del deshielo de las montañas para cultivar alimentos y mantener sus comunidades.

Pero existe una dificultad: el agua no siempre está disponible cuando más se necesita.

El problema de los agricultores

Durante los meses de invierno, parte del agua de los arroyos puede pasar por las comunidades cuando la actividad agrícola es limitada.

Sin embargo, durante abril y mayo, cuando los agricultores comienzan a preparar y regar sus campos, el suministro puede resultar insuficiente.

El deshielo de las zonas más elevadas suele aumentar posteriormente, cuando algunas de las necesidades iniciales de riego ya han aparecido.

Los cambios en las temperaturas y en el comportamiento de los glaciares naturales complican todavía más esta situación.

Para los agricultores, disponer de agua unas semanas antes puede marcar una diferencia importante.

La observación que inspiró el invento

En 2013, Sonam Wangchuk observó un fenómeno aparentemente sencillo.

Mientras caminaba cerca de un puente, notó que una masa de hielo permanecía congelada en un lugar sombreado, aunque otros depósitos cercanos ya habían desaparecido.

Aquella observación le permitió reflexionar sobre la importancia de la exposición al sol.

Si el hielo podía conservarse durante más tiempo cuando recibía menos radiación solar directa, quizás era posible diseñar una estructura que retrasara su derretimiento.

La respuesta fue una forma geométrica: un cono de hielo.

¿Por qué construir una torre y no un lago congelado?

Las estructuras cónicas ofrecen ventajas frente a los depósitos de hielo extendidos sobre superficies planas.

Su forma permite almacenar una cantidad considerable de hielo en un espacio relativamente pequeño.

Además, una parte de la estructura puede quedar sombreada durante el día.

Esto ayuda a que el hielo permanezca durante más tiempo, aunque la duración depende de la temperatura, el viento, la radiación solar y otras condiciones ambientales.

El nombre Ice Stupa se inspira en las estupas budistas, construcciones tradicionales que tienen un importante significado cultural y religioso en la región.

¿Cómo funciona una Ice Stupa?

El procedimiento aprovecha dos elementos naturales: la gravedad y las bajas temperaturas.

Primero, se conduce agua desde una fuente situada a mayor altura mediante una tubería.

La diferencia de elevación genera presión suficiente para que el agua salga por una abertura orientada hacia arriba.

Durante las noches de invierno, cuando el aire está muy frío, el agua expulsada comienza a congelarse al caer.

Poco a poco, se acumulan capas de hielo alrededor de la estructura.

Con el paso de las semanas, se forma una gran torre cónica.

En instalaciones adecuadas, este sistema puede funcionar sin necesidad de una bomba eléctrica.

Cuando la temperatura aumenta en primavera, la torre comienza a derretirse.

El agua liberada puede conducirse hacia los campos de cultivo.

En otras palabras, el sistema almacena durante el invierno una parte del agua que será necesaria meses después.

¿Cuándo se construyó la primera?

Los primeros experimentos se realizaron durante el invierno de 2013-2014.

Uno de los prototipos alcanzó aproximadamente siete metros de altura y consiguió conservar hielo hasta mayo de 2014.

Posteriormente, el equipo desarrolló estructuras de mayor tamaño.

En 2015 se construyó una estupa de hielo de aproximadamente 20 metros de altura, con una capacidad estimada de alrededor de 1.5 millones de litros de agua.

Ese proyecto contribuyó al riego de una plantación de aproximadamente 5,000 árboles.

El resultado llamó la atención internacional y ayudó a impulsar nuevas iniciativas.

¿Cuántas estupas de hielo se han construido?

Con el tiempo, diferentes comunidades y organizaciones comenzaron a desarrollar depósitos de hielo inspirados en este sistema.

El Ministerio de Asuntos Tribales de la India ha documentado iniciativas en las que se construyeron 26 estupas de hielo, con un almacenamiento promedio aproximado de 300,000 litros por estructura durante el período informado.

También se han realizado investigaciones y experimentos con sistemas similares en otras regiones montañosas.

La tecnología ha despertado interés porque utiliza condiciones ambientales que ya existen en el lugar, en vez de depender exclusivamente de maquinaria compleja.

¿Pueden estos glaciares artificiales resolver la escasez de agua?

Aquí es importante distinguir entre una solución prometedora y una solución definitiva.

Las estupas de hielo pueden ayudar a disponer de agua durante determinadas semanas críticas.

Sin embargo, no producen agua nueva.

Su función consiste en almacenar temporalmente una parte del agua disponible durante el invierno.

Además, no todos los años presentan las mismas condiciones.

Las temperaturas, el caudal de los arroyos, la congelación de las tuberías y el mantenimiento de las instalaciones pueden afectar los resultados.

Los investigadores también han señalado que algunos sistemas pierden una cantidad considerable de agua durante su construcción.

Por estas razones, las estupas de hielo deben entenderse como una herramienta complementaria para gestionar el agua, no como un reemplazo de los glaciares naturales.

Una innovación inspirada en la naturaleza

Lo más interesante de este proyecto es que no requiere inventar un material extraordinario.

Utiliza agua, frío, gravedad y una forma geométrica cuidadosamente elegida.

También demuestra el valor de observar las condiciones locales antes de diseñar una solución.

En lugar de intentar cambiar el clima del desierto, Wangchuk aprovechó las temperaturas extremas del invierno para responder a una necesidad de la primavera.

¿Qué nos enseña esta historia?

La experiencia de Ladakh muestra que la innovación no siempre consiste en utilizar inteligencia artificial, grandes computadoras o dispositivos electrónicos.

A veces, una idea nace de observar un fenómeno cotidiano y preguntarse cómo aprovecharlo de otra manera.

Las estupas de hielo no solucionan todos los problemas de agua de la región, pero han demostrado que almacenar agua en forma de hielo puede ayudar a determinadas comunidades agrícolas.

En un lugar donde el agua escasea, el invierno puede convertirse en una oportunidad para guardar parte del recurso que hará falta en primavera.

Y todo comenzó con un ingeniero que se detuvo a observar un bloque de hielo bajo un puente.

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