Una cadena de supermercados danesa está probando robots humanoides capaces de manipular productos y colocarlos en estanterías. Aunque todavía necesitan ayuda humana, sus desarrolladores esperan que comiencen a realizar algunas tareas de forma autónoma a principios de 2027.

Los supermercados del futuro ya están comenzando a probarse

Durante décadas, los robots han sido una presencia habitual en las fábricas, donde realizan movimientos repetitivos, transportan materiales y participan en procesos de producción.

Sin embargo, trabajar dentro de un supermercado representa un desafío diferente.

Los productos tienen tamaños, formas y pesos distintos. Las estanterías están diseñadas para personas y los pasillos pueden presentar obstáculos que cambian constantemente.

Ahora, una iniciativa desarrollada en Dinamarca intenta superar esas dificultades utilizando robots con una apariencia similar a la humana.

En un establecimiento de la cadena Føtex, ubicado en Lyngby, cerca de Copenhague, máquinas humanoides están aprendiendo a realizar una de las actividades más comunes del comercio: reponer mercancía.

La prueba forma parte de una colaboración entre Føtex, perteneciente al grupo comercial Salling Group, y la empresa tecnológica danesa Hive Robots.

¿Qué hacen exactamente estos robots?

El objetivo principal es enseñarles a recoger productos, desplazarlos y colocarlos correctamente en las estanterías.

Aunque parezca sencillo, esta actividad exige una combinación de habilidades.

Un trabajador humano puede reconocer una caja, sujetarla, calcular su peso aproximado y colocarla en un espacio disponible casi sin pensar en cada movimiento.

Para un robot, en cambio, estas acciones requieren interpretar información visual, coordinar sus articulaciones, controlar la fuerza de sus manos y evitar que los productos se caigan.

La forma humanoide ofrece una posible ventaja: permite utilizar brazos, manos y piernas en instalaciones que ya fueron construidas para trabajadores y clientes.

Eso podría reducir la necesidad de rediseñar completamente los supermercados para incorporar sistemas automatizados.

Aprenden con ayuda de personas y realidad virtual

Uno de los aspectos más interesantes del experimento es su método de entrenamiento.

Los operadores humanos utilizan dispositivos de realidad virtual y controles para dirigir los movimientos de los robots.

Este procedimiento se conoce como teleoperación.

Por ejemplo, un operador puede guiar al robot para que tome un paquete de pasta y lo coloque en una estantería.

Durante el proceso, el sistema recopila información sobre las posiciones, los movimientos y las acciones necesarias para completar la tarea.

Estos datos pueden utilizarse posteriormente para entrenar modelos de inteligencia artificial que permitan realizar ciertas operaciones con menos intervención humana.

Es importante aclarar que los robots no están aprendiendo exactamente como una persona. Sus capacidades dependen del software, los sensores, los mecanismos físicos y los datos empleados durante el entrenamiento.

La empresa Hive Robots desarrolla la tecnología de control y entrenamiento, mientras que los robots utilizados son fabricados por la compañía china Unitree.

¿Por qué quieren que trabajen durante la noche?

La elección del horario nocturno no es casual.

Cuando un supermercado está cerrado al público, sus pasillos presentan menos movimiento y el entorno resulta más controlado.

Esto facilita las pruebas y reduce los riesgos asociados a la presencia de clientes alrededor de máquinas todavía experimentales.

Además, la reposición de mercancías es una actividad que puede consumir una parte considerable de la jornada laboral.

Según las estimaciones comunicadas por Føtex, sus empleados dedican entre el 40 % y el 50 % de su tiempo a colocar productos en las estanterías.

La cadena espera que la automatización de algunas tareas físicas y repetitivas permita que los trabajadores humanos dispongan de más tiempo para la atención al cliente y otras responsabilidades.

Por ahora, esa es la finalidad declarada del proyecto, aunque sus efectos reales sobre el empleo dependerán de cómo se implemente la tecnología.

¿Qué ocurrirá en 2027?

Los entrenamientos comenzaron en junio de 2026.

La meta anunciada por los desarrolladores es que, a principios de 2027, los robots puedan realizar determinadas tareas de reposición con mayor autonomía.

Esto no significa que todos los supermercados de Dinamarca estarán atendidos por robots ni que las máquinas dejarán de necesitar supervisión de inmediato.

Se trata de un objetivo dentro de una prueba tecnológica que todavía debe superar dificultades técnicas y operativas.

Actualmente, los robots son más lentos que los trabajadores humanos y requieren asistencia para completar sus actividades.

El resultado de los próximos meses permitirá determinar si pueden alcanzar la precisión, la velocidad y la fiabilidad necesarias para convertirse en una herramienta comercial.

Los desafíos que todavía deben resolver

Trabajar en un supermercado implica mucho más que mover objetos de un lugar a otro.

Entre los principales desafíos se encuentran:

  • Reconocer productos diferentes: una botella de vidrio requiere un manejo distinto al de una bolsa de pasta.

  • Controlar la fuerza: sujetar un objeto demasiado fuerte podría dañarlo; hacerlo con poca fuerza podría provocar una caída.

  • Moverse con seguridad: las máquinas deben evitar obstáculos y responder a situaciones inesperadas.

  • Mantener la precisión: colocar un producto en el estante equivocado podría generar problemas de inventario.

  • Trabajar durante períodos prolongados: la autonomía energética, el mantenimiento y la fiabilidad son factores importantes para una operación comercial.

Resolver estos problemas resulta esencial antes de ampliar el uso de robots humanoides.

¿Podrían revisar las fechas de caducidad?

La reposición de mercancías podría ser solamente el comienzo.

Entre las tareas que se estudian para etapas futuras se encuentran detectar espacios vacíos en las estanterías, localizar productos mal colocados, retirar cajas vacías y revisar fechas de consumo preferente o caducidad.

Para realizar estas funciones, los robots necesitarían sistemas de visión y reconocimiento capaces de interpretar etiquetas, identificar artículos y comunicar información al personal o a los sistemas de gestión.

Sin embargo, estas aplicaciones adicionales siguen siendo objetivos de desarrollo, no funciones que ya estén completamente implantadas.

¿Los robots reemplazarán a los empleados?

La llegada de robots humanoides al comercio abre un debate que va más allá de la tecnología.

Por un lado, estas máquinas podrían reducir el esfuerzo físico asociado a determinadas tareas, facilitar operaciones nocturnas y ayudar a cubrir puestos difíciles de contratar.

Por otro, su utilización a gran escala podría transformar algunos empleos y modificar las habilidades que necesitarán los trabajadores.

Salling Group sostiene que el propósito de su experimento es complementar el trabajo de sus empleados, no sustituirlos.

No obstante, todavía es demasiado pronto para determinar qué impacto tendría una adopción generalizada de esta tecnología.

También será necesario considerar las normas de seguridad y las regulaciones aplicables, especialmente si en el futuro se pretende que los robots operen cerca de los compradores.

¿Estamos ante el supermercado del futuro?

Lo que está ocurriendo en Dinamarca muestra cómo la inteligencia artificial comienza a combinarse con máquinas físicas capaces de actuar en espacios cotidianos.

Hasta hace poco, muchas personas asociaban la inteligencia artificial principalmente con programas informáticos que responden preguntas, generan imágenes o analizan información.

La robótica humanoide busca dar un paso adicional: utilizar sistemas inteligentes para ejecutar tareas en el mundo real.

Pero todavía existe una diferencia importante entre una demostración prometedora y una tecnología suficientemente madura para trabajar de manera confiable todos los días.

El experimento de Føtex y Hive Robots permitirá conocer mejor esa diferencia.

Quizás dentro de algunos años resulte normal que un supermercado organice sus estanterías durante la noche con ayuda de robots. Por ahora, Dinamarca está dando uno de los pasos necesarios para comprobar si esa posibilidad puede convertirse en realidad.

Y la pregunta sigue abierta:

¿Preferirías que los robots se encargaran de las tareas repetitivas mientras los empleados atienden a los clientes, o te preocupa que esta tecnología termine reduciendo puestos de trabajo?

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