Cuando tenía aproximadamente cuatro años, Mikaila Ulmer, de Austin, Texas, fue picada por dos abejas durante una misma semana. La experiencia hizo que comenzara a sentir miedo de estos insectos, pero sus padres decidieron convertir aquel temor en una oportunidad para aprender.
Mikaila comenzó a investigar sobre las abejas y descubrió la importancia que tienen para los ecosistemas y la producción de numerosos alimentos gracias a la polinización. Aquella investigación despertó en ella un interés por protegerlas.
Al mismo tiempo apareció otro elemento fundamental de la historia. Su bisabuela Helen había enviado a la familia un recetario de los años 40 que contenía una receta de limonada con linaza.
Mikaila decidió adaptar aquella receta utilizando miel como endulzante, relacionando así el producto con su nueva preocupación por las abejas. Comenzó vendiendo la bebida como parte de actividades infantiles de emprendimiento en Austin.
El pequeño proyecto siguió creciendo hasta convertirse en BeeSweet Lemonade.
Uno de los momentos decisivos llegó en 2015, cuando Mikaila y su padre participaron en el programa Shark Tank. Allí consiguió que el empresario Daymond John invirtiera US$60,000 por una participación del 25 %.
Posteriormente, la empresa pasó a llamarse Me & the Bees Lemonade y amplió considerablemente su distribución. Whole Foods fue una parte importante de aquella expansión: en 2016 se informaba que la bebida se comercializaba en decenas de sus establecimientos de varios estados.
Una historia repetida en Internet asegura que Mikaila firmó a los 11 años un contrato de US$11 millones con Whole Foods. Sin embargo, esa afirmación no está respaldada por las fuentes más fiables de la época. Whole Foods sí amplió la presencia de sus productos, pero no existe evidencia de aquel supuesto contrato por US$11 millones.
Eso no hace su historia menos extraordinaria.
Mikaila continuó combinando emprendimiento y conservación. Creó la Healthy Hive Foundation, escribió Bee Fearless: Dream Like a Kid y participó en numerosos eventos públicos. En 2016 incluso presentó al entonces presidente Barack Obama durante el United State of Women Summit.
Años después, el pequeño puesto de limonada se había convertido en una marca nacional. La página oficial de Me & the Bees señala actualmente que sus productos están disponibles en los 50 estados estadounidenses, mientras que una entrevista publicada en 2025 señalaba que se acercaban a los 10 millones de unidades vendidas.
🐝🍋 Aquellas dos picaduras pudieron haber hecho que Mikaila pasara el resto de su vida huyendo de las abejas. En cambio, despertaron la curiosidad que terminaría definiendo buena parte de su vida.
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